Si lo pensamos dos veces, el amor es tan solo egoísmo en su esencia más pura. Amamos solo lo que necesitamos, lo que por un momento es conveniente. Lo que nos hace sentir mejor acerca de nosotros mismos. Amamos a una persona, pero podríamos amar a mil mas si las llegaramos a conocer. Es cuestión de suerte. Hay dos tipos de personas en este mundo. Las que llegan a entender esto y las que duran toda la vida creyendo en almas gemelas y babosadas. Creo que prefiero entender esto, así paro de llorar por él, sabiendo que proximamente seré lo suficientemente egoísta y me enamorare de otro. Antonio y yo nos amamos por casualidad, por suerte, por egoístas. Eso fue todo.