¿Por qué él?
Después de años lo había encontrado.
Después de siglos de equivocaciones, o lecciones, y desvíos.
Lo encontré sentado allí
Donde sin pensarlo me esperaba, sentado, paciente, firme…
Me movió el cabello de la cara y me dijo:
“No te equivocabas, nos estábamos esperando.
No era un sueño, si existo.
No te vayas, porque yo me quedo.”
Y en ese mismo segundo me di cuenta
Que el esfuerzo, la impaciencia, el trabajo, el desespero
Por más que suene contradictorio
Tenían que coexistir.
Los días felices, los días no tan felices,
La tristeza, la enfermedad, y el desequilibrio
Eran simplemente falta de él, porque nadie sabe
De felicidad, salud y equilibrio
sin las primeras.
Le dije:
“Pero no te necesito, ¿por qué tú?”
Y él:
“Porque somos, no eres ni soy, somos,
Porque Él lo quiso, porque así nos hizo, porque
Contigo todo, sin ti nada”
Cariño mío
Y no digas más…
Pero, querido futuro,
Quien iba a saber que él,
Así como lo ven,
Simple, amoroso, noble
Respaldaba mis sentimientos,
Apoyaba mis decisiones,
Y además iba a ser en más sincero cómplice de mis ideales.
¿Qué más podía pedir?